
Lo cierto es, que para escribir mi perfil tendré que mirarme, pero mientras preparo el espejo, os cuento algo más de mis Cyclones, es parte de mi vida.
Los Cyclones se formaron por la afición a la música de la época de cuatro amigos, miembros de una "pandilla" de jóvenes formada por 23 personas. Los comienzos fueron difíciles, pues no contábamos con capital económico para la compra de los instrumentos. No teníamos mucha idea de música, pero nos gustaba... Todos fuimos autodidactas en el aprendizaje.
Nuestra primera actuación fue en Pechina en un festival, y tocamos el Baby-Baby Bala-Bala, como toda la canción era la misma letra repetida y la misma música, los asistentes pensaron que nos estábamos burlando de ellos y nos abuchearon, pero para nosotros fue una satisfacción, ya que cuando nos íbamos, escuchamos a todo el pueblo tararear la susodicha melodía.
Poco a poco fuimos tomando contacto con el mundo real y se unió al grupo una quinta persona "por poco tiempo" debido a que el grupo era un batería y guitarras bajo, solista, y rítmica, el quinto componente tocaba el órgano-piano. Con equipos de muy baja calidad y poca potencia, en algún momento de la actuación tuvimos que parar, porque empezaban a quemarse.
Por fin, con un aval del propietario del local "OASIS" de Aguadulce - pudimos adquirir un equipo decente y seguimos con nuestras actuaciones ya ininterrumpidamente. Por aquella época ya nos había dejado el organista y seleccionábamos los lugares de actuación, fundamentalmente por el tipo de música que hacíamos. El grupo de disolvió a mediados del año 1971, con algunas actuaciones periódicas.
Continuará...
Joaquín Torres Muñoz.